Planes de pensiones: la mejor opción para obtener la máxima ventaja fiscal en nuestra declaración
Los planes de pensiones siguen siendo, hoy por hoy, el producto que nos permite obtener la máxima ventaja fiscal en nuestra declaración de la renta. Fomentan la previsión del ahorro a largo plazo y con ellos se difiere el pago de impuestos durante un determinado periodo de tiempo. Posibilitan un ahorro cómodo, para poder disponer de una renta complementaria en el momento de la jubilación. Ahora bien, no todo son ventajas. Son productos con mucha iliquidez y, con el nuevo IRPF, el atractivo fiscal se ha reducido para determinados grupos de inversores: los mayores de 50 años.
¿CUÁNDO CONTRATAR UN PLAN DE PENSIONES?

Respecto a la edad adecuada para contratar un Plan de Pensiones, opiniones hay para todos los gustos. Se tiene la creencia generalizada de retrasar ese momento, puesto que se trata de un producto de cara a la jubilación, pero los expertos consideran que no tiene por qué ser así. De hecho, Ignacio Dolz Espejo, gestor de Morgan Stanley Fondos Emergentes, considera que "desde que una persona empieza a trabajar ya es recomendable tener un plan de pensiones o, en todo caso, desde que comienza a tener capacidad de ahorro". El principal motivo que esgrime es "que le da una rentabilidad fiscal añadida". Dolz Espejo asegura que "aquí lo más importante es que contar con un plan de pensiones te permite un beneficio fiscal, un diferimiento del pago a lo largo de muchos años". Y para una persona de, por ejemplo, 24 años poder diferir el pago de impuestos "nos parece muy importante".
Javier Martínez López, director de marketing de A&G, destaca también la importancia de comenzar desde joven a planificar el complemento a nuestra pensión. Y es que "cuanto antes se empiecen a realizar las aportaciones periódicas, mayor será el capital acumulado". En definitiva, como media, podría establecerse una edad cercana a los 35 años, para que el capital acumulado pueda ser de cierta entidad.